Los Piratas de la Edad Dorada (Parte I): Algunos Datos Conocidos y Orígenes

“When the King brands us pirates, he doesn’t mean to makes us adversaries. He doesn’t mean to make us criminals. He means to makes us monsters. For that’s the only way his god-fearing, tax-paying subjects can make sense of men who keep what is theirs and fear no one. When I say there’s a war coming, I don’t mean with the Scarborough, I don’t mean with King George or England. Civilization is coming. And it means to exterminate us. // Cuando el Rey nos marca como piratas, no intenta convertirnos en adversarios. No intenta convertirnos en criminales. Intenta convertirnos en monstruos. Porque esa es la única manera en que sus súbditos temerosos de dios, pagadores de impuestos pueden dar sentido a hombres que se guardan lo que es suyo y no temen a nadie. Cuando digo que una guerra se acerca, no quiero decir con el Scarborough, no quiero decir con Rey Jorge o Inglaterra. La civilización se acerca. E intenta exterminarnos a nosotros.” – Capitán Flint, Episodio I.

Aunque las autoridades de la época les hacían aparecer como monstruos crueles y peligrosos, asesinos de hombres y niños, y violadores de mujeres, es bastante obvio que tales hechos eran exagerados por su parte a propósito, para hacer que el pueblo les temiese y les odiase. Eso podía funcionar en las ciudades del Viejo Mundo, pero entre la población de las islas, los piratas eran vistos más bien como una suerte de héroes folclóricos locales y tenían todo el apoyo de sus conciudadanos. Pero, ¿quiénes eran realmente estos hombres? ¿Eran tan temibles? ¿Eran todos asesinos sin escrúpulos que solo pensaban en enriquecerse? En las dos partes de este artículo intentaré dar respuesta a estas preguntas y aclarar de dónde provenían y cuáles eran sus ideales y las leyes por las que se rigieron en su día.

Algunos números y datos sobre los piratas de la Edad Dorada

pyrates

La leyenda negra de los piratas de Las Bahamas

La duración de la que conocemos como Edad Dorada de la piratería varía un tanto dependiendo de qué autores se consulten, así que vamos a encontrarnos en distintas fuentes con fechas que oscilaran en esta serie de años: de 1650 a 1730, de 1695 a 1725, de 1690 a 1720… aunque la fecha más utilizada y a la que me suelo ceñir también en estos artículos es la de 1715 a 1725, un corto periodo de 10 años en los que vivieron algunos de los piratas más conocidos, y el momento en el que floreció Nassau como su base (y que además coincide con el comienzo de la serie Black Sails, y algunos de sus protagonistas).

En ese momento los piratas eran liderados por unos 20-30 capitanes que tenían unos miles de hombres en sus tripulaciones, unos números no demasiado grandes ni impresionantes si se tienen en cuenta los que se sumaban entre los mercantes y las armadas a las que atacaban. Por estimaciones de la época, se supone que la media del momento sería entre 1000 y 2000 hombres en un principio, siendo sus números de 1800 a 2400 piratas entre 1716 y 1718; unos 1500-2000 entre 1719 y 1722; y de 1000 a 1500, declinando hasta menos de 200 en los años finales de 1723 a 1726.

Hay datos de hasta 79 tripulaciones para un total de 37 barcos pirata, en los que la tripulación media solía estar sobre los 30 hombres (lo que nos da la media de 2400 de la que hablaba antes). Estos datos cuentan con hasta 6281 tripulantes, pero teniendo en cuenta que algunos de ellos cambiaron de barco o capitán, bien podrían haberse contado más de una vez, con lo que la cifra suele dejarse entre 4500 y 5500, que se movieron por los mares de todo el mundo ejerciendo la piratería en estos años. Comparados con los 13000 hombres de media que tenía solo la British Royal Navy del momento, podemos ver que eran más bien pocos, y sin embargo llegaron a aterrorizar a los grandes imperios de la época (y veremos el auténtico motivo de ese miedo, un poco más abajo, cuando hablemos de las motivaciones políticas que se terminaron extendiendo entre los piratas de Las Bahamas).

Walrus_crew_1

Tripulación de la Walrus

Se conocen también los rangos de edad de unos 169 piratas activos entre 1716 y 1726, yendo de los 14 años hasta los 50, siendo su media de unos 27-28 años. La edad más habitual era la de 20 a 29 años, un tramo en el que nos encontramos con 96 de esos hombres, lo que nos dice que tres de cada cinco piratas estaba en la veintena. Había menos adolescentes y más hombres en la treintena de los que había en la Marina Mercante de la época, pero tampoco muchos más. La distribución de edades es bastante similar entre los forajidos a la que había entre los trabajadores honrados de cualquier oficio.

Hay pocas evidencias al respecto, pero parece que los piratas no solían tener posesiones terrestres en general, ni hogares con cargas familiares. Se menciona en raras ocasiones a esposas o hijos en los juicios a piratas: solo 26 de 778 piratas juzgados de los que se guarda archivo y confesiones, estaban casados; y en los arrepentimientos suelen mencionar habitualmente a sus padres. Esto es así, porque para evitar deserciones a posteriori entre la tripulación, no solían aceptar a hombres que estuviesen casados en tierra.

De los datos que guardan en los archivos, la mayoría de las tripulaciones provenían de las más bajas y obreras. En alguno de ellos de la industria marítima de la época, de 75 hombres mencionados, 71 provenían de la clase trabajadora. Algún oficial de la Marina tiene mencionado con condescendencia que eran maleantes y pícaros desesperados sin una buena vida posible en tierra.

Orígenes socio-políticos de los piratas

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Hornigold a bordo de su barco

La tradición de radicalismo y auto-organización democrática, aunque bajo la influencia de las tradiciones religiosas y el disentimiento político de origen europeo principalmente, se extendió entre los piratas de la Edad Dorada a partir de un par de grupos que formaron la base de los bucaneros de la época justamente anterior (algunos sirvieron a las órdenes de sir Henry Morgan, incluso). Esos dos grupos estaban formados por un lado por un gran número de radicales ingleses que emigraron hacia 1660, incluidos antiguos miembros del Nuevo Modelo de Ejército de sir Oliver Cromwell; y por otro lado de veteranos de las revueltas campesinas francesas de la década de 1630. Buscaban todos ellos, al contrario de los corsarios que defendían solamente los intereses de sus Coronas (como ya hemos visto en algún artículo anterior), un lugar en el que poder vivir libremente, siguiendo únicamente sus propios ideales políticos y religiosos. Entre estos piratas estaba esa inspiración de las tradiciones democráticas radicales, así como también la avaricia de los corsarios, y una tendencia a rechazar la monarquía y el estado como puntos fundamentales en los que depositar la lealtad.

Además, algunos piratas eran jacobitas que se unían por cuestiones políticas tras la muerte de la reina Anne, y la subsiguiente Guerra de Sucesión. Muchos partidarios de Jaime Estuardo (James Stuart) llegaron a la zona gracias a la ayuda de Lord Archibald Hamilton, el Gobernador de Jamaica, que era un notorio jacobita.

Entre 1718 y 1720 llegó el apogeo de la visión en la que lo importante ya no era el botín que se pudiera conseguir, sino la perpetuación de una vida en libertad. Entre estos piratas es entre los que se puede encontrar una forma radical e igualitaria de proto-anarquismo e incluso una forma de conciencia revolucionaria dirigida hacia una vida de libertad más que de acumulación de riquezas.

Así y todo, incluso en esa época de paz, había antiguos corsarios que atacaban barcos que no fuesen de su propia nación; otros que atacaban a cualquiera; e incluso casos como el de Benjamin Hornigold, en el que la tripulación obligaba a su capitán a atacar barcos de su propio país bajo amenaza de ser depuestos de su cargo.

El Cambio de Vida

capitán mercante

El tirano capitán mercante

Prácticamente todos los integrantes de las tripulaciones trabajaban antes como marineros mercantes, marineros de la Royal Navy, o como corsarios. Necesariamente provenían de un trasfondo marino, o de trabajos relacionados con la mar, ya que la piratería no era una opción nunca para las gentes de tierra, pues ser ladrones del mar no era algo que les resultase especialmente agradable o apetecible por la dureza del trabajo y las condiciones que solían soportar. Los hombres que se hacían piratas estaban muy familiarizados con estos rigores y con una comunidad de trabajo de género único. La basta mayoría eran voluntarios provenientes de la Marina Mercante, donde solían ser enviados para cumplir condenas de prisión tanto civiles como de la propia Royal Navy, y su vida a bordo era muy difícil, con el añadido de las enfermedades y la posibilidad de morir ahogado. En la Armada la vida de los marineros no era mucho mejor, con salarios muy bajos, poca comida de mala calidad, mortalidad elevada y disciplina severa, siendo las deserciones bastante habituales. Los que habían servido como corsarios tenían más suerte, ya que las pagas eran más altas, la comida más abundante y los turnos de trabajo más cortos; pero debido a la rígida disciplina de a bordo y otras molestias, los motines eran muy frecuentes, y algunos podían terminar con los antiguos corsarios dedicándose a una piratería bajo su propia bandera.

Muchos hombres se convertían en piratas cuando sus barcos mercantes eran tomados por éstos. Normalmente la toma era seguida por cierta confrontación dramática en la que el capitán pirata o el contramaestre (hago un inciso para decir que, al menos en la traducción española de Black Sails, al “quartermaster” le llaman “intendente”, usando una nomenclatura de la Marina española actual, cuando en realidad sería una cosa ligeramente diferente a lo que se entiende en la actualidad como tal, pues sus atribuciones eran mucho más amplias, y en las traducciones literarias habituales suele usarse el término “contramaestre”) preguntaba a los hombres del barco tomado quién de ellos querría navegar bajo la Negra, y habitualmente varios de ellos se ofrecían voluntarios; ésto es algo que se ve perfectamente reflejado en el primer capítulo de Black Sails, como veremos también cuando haga la revisión del episodio más adelante. Muy pocos piratas se originaban en motines en el barco de origen que pudiesen haberse hecho con el control del navío mercante.

Además, cuando se corrió la voz de que los piratas de la república estaban atacando barcos de esclavos e invitando a éstos a unirse a ellos, muchos huían de las plantaciones para irse con los piratas. Era habitual en esta época que un cuarto o más de las tripulaciones fuesen esclavos fugados. En 1718 el Gobernador de las Bermudas temía un alzamiento de los esclavos para unirse a los piratas. Este tema también se ha visto habitualmente en la serie desde sus inicios hasta el último capítulo emitido hasta ahora.

Y como expuse más arriba, en la segunda parte del presente artículo podremos ver con más detenimiento cómo era la vida a bordo de los barcos piratas de la Edad Dorada, así como las leyes por las que estos se regían.

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